domingo, 1 de octubre de 2017

Reseña/opinión de “oyasumi Punpun”

¿Por dónde carajos empiezo? Supongo que sería una buena idea comenzar citando a Dayo (del canal DayoScript) cuando recomendó esta historia: “me cago en todo, oyasumi, puto pun pun”. Oyasumi Punpun (buenas noches Punpun en español) es un manga slice of life que ha alcanzado el estatus de culto relativamente rápido. Trata sobre la vida y obra de Punpun Onodera, desde que es un niño hasta su adultez temprana, tan tan; es una premisa extremadamente sencilla, pero créanme que es tremendamente profundo y complejo por momentos. Esta historia trata sobre el vacío existencial, sobre la crisis de la juventud (aunque supongo que la juventud en general es una crisis), la crisis de peguntarse quién eres y para que estas aquí; sentir que no sabes qué hacer ni para dónde ir, básicamente estas en el vacío.


Pero vamos por partes que esto será largo. Primero lo práctico, el apartado estético del manga. ES HERMOSO, fin de la historia. Ya en serio, Inio Asano (el autor) dibuja de una manera tan hermosamente visceral que duele verlo. A pesar de ser un manga realista sobre la cotidianidad, por momentos Asano tira por lo surrealista o abstracto para mostrar emociones crudas y lo hace jodidamente bien. Sus representaciones sobre las emociones y estados psicológicos de Punpun son geniales y te trasmiten tanto con tan poco. Hay dos escenas en especial que me desarman; ambas muestran un cielo estrellado, la cosa más X del mundo, lo sé, pero tienen un significado e implicación tan profunda para la trama que me duele verlas de lo hermosas que me resultan.Este último punto es importante pues oyasumi Punpun es una historia que duele y puede doler mucho. Esto es porque si bien los problemas de Punpun mundanos el los ve como una hecatombe apocalíptica, como muchos de nosotros vemos nuestros problemas porque en ese momento para ti es el fin del mundo. Y si bien, Asano lleva a sus personajes al límite y la mayoría nunca llegaríamos a esos extremos si se darán cuenta a lo largo de la historia que en algún momento (dependiendo de cómo sean) ustedes han actuado así o han pensado de ese modo. Eso es lo que hace dolorosa la historia de Pun Pun, que te puedes reflejar perfectamente en él y en las situaciones que pasa. Pero déjenme advertirles algo, Punpun y compañía no reflejan actitudes y pensamientos precisamente agradables o nobles, todo lo contrario. Estas páginas están llenas de la más absoluta miseria humana, los comportamientos más egoístas y reprobables del ser humano. También hay momentos de luz, pero como en la vida real, solo son momentos, todo está lleno de claroscuros. 


La forma que tiene Asano de que te puedas identificar con Punpun es precisamente su diseño. Punpun es dibujado como un niño pájaro con una sábana encima (súper surrealista) al inicio y como un hombre con cabeza de pájaro conforme avanza la historia. Este diseño no es casualidad sino que es para que no lo veas como un personaje genérico más, además que sirve como avatar para que tú le des la apariencia real que quieras y de algún modo puedes auto insertarte en la historia. No solo Punpun tiene ese diseño tan particular, toda su familia es así. Los amigos de Punpun tampoco están ahí para relleno secundario. Todos tienen una razón de estar y muchas veces un pasado trágico.

Pun Pun y la depresión

Ok ahora si vamos a desmenuzar el argumento. Primeramente debo mencionar esto: oyasumi Punpun es de esas obras que o las amas o as odias, no hay medias tintas. No creo que sea un maga para todo el mundo, me atrevería a decir que incluso esta historia solo conecta de manera tan profunda como lo pretendía Asano, con personas que hayan recorrido una historia de vida particular, personas que alguna vez se hayan sentido como Punpun, vacíos, que su existencia no tiene sentido e incluso ya de plano que hayan pasado por una depresión. Por esto digo que las opiniones sobre Punpun están polarizadas.  De hecho en internet se van a encontrar varias críticas donde se quejan de que Asano hace depresiva la historia porque si, por que YOLO, porque puede; también se quejan de que el final es un sin sentido, que no tiene caso. Qué bueno, tienen un punto aquí, la historia es depresiva como la chingada, Asano no se tienta el corazón para hundir a sus personajes en la mierda, arrastrarlos por ella y cuando crees que ya no pueden caer más bajo, Asano saca una retroexcavadora y te demuestra que el hoyo puede ser aún más profundo y oscuro. Pero no creo que sea depresivo solo porque sí; en primero porque Pun Pun es un personaje deprimido y una persona deprimida no es racional, no actúa como debería y solo se deja arrastrar más y más por las tinieblas. Además y a pesar de lo depresiva que es la historia, el final me parece hasta esperanzador. Que si, es un final abierto y puede dar esa sensación de “¿tanto para esto?”, pero creo que es un buen final, uno congruente con todo lo que hemos visto.

Pero bueno, ya deben de estar preguntándose “a todo esto ¿de dónde sale tanta depresión?”, pues bueno básicamente del amor, o más bien, de la idealización del amor. Toda la historia de Punpun se gatilla a partir de que Punpun conoce a Aiko Tanaka (está loca HDP), la chica nueva en su salón, de la cual Punpun quedara completamente flechado desde el primer momento en que la ve y esto solo se acentúa cuando comienza a hablar con ella y se da cuenta que no es cualquier niña. Este último punto es la clave de todo. Aiko es vista como la perfección a ojos de Punpun, la idealiza de tal manera que ata su motivación de vida al hecho de estar con Aiko. Punpun durante gran parte de la historia solo vive para volver a encontrar a Aiko y resarcir sus errores del pasado, poderse redimir con ella.

Y Aiko tampoco es que este del todo bien de la cabeza, ella espera mucho de Punpun y por ello sale lastimada (al igual que el propio Punpun). Toda la depresión y el vacío existencial que exudan este manga surgen de esta idealización del otro, de su incapacidad para ver al otro como un ser humano con defectos y virtudes. Punpun se enamora de la idea que tiene de Aiko, de un ideal al cual se aferra como tabla de salvación para soportar la vida de mierda que le ha tocado vivir. Una familia disfuncional, con un padre ausente tanto física como mentalmente (y que parece que no le conectan muy bien los cables), una madre egoísta y joputa y un tío con una relación distante. Aunado a una serie de fracasos constantes en su vida personal que solo contribuyen a acrecentar la coraza psicológica que Punpun construye a su alrededor (y que se refleja en su apariencia física).

De hecho hay una escena en particular que me encanta respecto a esto de la coraza psicológica. Hay un punto donde literalmente Punpun esta tan ensimismado que su apariencia es la de una pirámide cuadrangular (es neta esto). Esta apariencia refleja su estado mental y su actitud, pues solo existe, respira y se mueve pero ya no está “vivo”. En este punto hay un personaje, que por circunstancias que no voy a contar pues sería spoiler, termina relacionándose con Punpun y lo ayuda a conformar un nuevo grupo de amigos; este personaje es Sachi, con quien más me identifique en toda la historia.

Y es aquí donde llega el momento de auto insertarme. Como varios sabrán por mis post anteriores, la preparatoria fue una época muy oscura en mi vida, deteste completamente casi el 80% del tiempo que estuve ahí, por esa época llegue a comportarme y pensar como Punpun en varios puntos de la historia, pero incluso más que con Punpun, me vi casi totalmente reflejada en Sachi, sobretodo en su relación con Punpun. Para que me entiendan tengo que explicarles que yo tengo un amigo desde hace años que se parece mucho más a Punpun en todos los aspectos y cuando vi cómo era la relación Punpun-Sachi vi nuestra relación reflejada en ellos. Sachi trata de sacar a Punpun de la mierda en la que esta y de hecho ella gatilla una de las escenas más hermosas y significativas del manga (la cual no detallare porque, de nuevo, es spoiler) la cual marca un punto de inflexión para Punpun, pues Sachi lo saca de saca (literalmente) de ese ensimismamiento. Otro punto de su relación es que gracias a Sachi, Punpun logra tener un poco de felicidad en su vida, pero la sombra de Aiko y las garras de la depresión le impiden seguir adelante y por más que Sachi intenta hacerle ver a Punpun que su comportamiento no es sano, no le ayuda en nada, que solo está mandado todo a la mierda con su actitud y alejando a todos los que lo quieren, Punpun no se deja ayudar y solo se hunde mas y mas en el abismo. Sachi se presenta como que intenta ser “la voz de la razón”, pero mientras más la conoces más te das cuenta de que es una egoísta y terca que tampoco está ayudando a Punpun de manera totalmente desinteresada sino más bien por orgullo. No me identifique con todas las actitudes de Sachi, pero si con la relación que lleva con Punpun, con su necedad en hacer ver a Punpun los problemas que le ha traído esa actitud que tiene y el no aceptar que tiene un problema. Su relación fue con lo que más me vi reflejada, yo como Sachi y mi amigo como Punpun.

Más allá de los aspectos depresivos, existencialistas y abstractos que trata el manga, esta es una historia sobre el proceso de crecer y madurar. Punpun cambia a causa de la vida, como todos, intenta buscar respuestas, como cualquier persona. Trata de enfrentarse a la crisis del primero mundo, que teniendo todas las necesidades básicas cubiertas, se sienten vacios, en especial los jóvenes, quienes se cuestionan el sentido de su vida y buscan respuestas; eso es lo que hace Punpun, busca respuestas en los lugares equivocados.  Si bien en la historia Punpun lleva todo al límite, los problemas que padecen sus personajes son reales, son problemas que cualquier persona que te topes por la calle podría tener y que si bien a lo mejor no es tu situación, eso no significa que no lo sea para miles de personas allá afuera.


El problema que mucha gente tiene con Punpun y su actitud es básicamente la misma razón por la que Shinji Ikari (de evangelion) se ha convertido en un chiste; a Shinji se le ha tildado de quejica, nenaza, inútil que no es capaz de hacerse cargo de su propia vida y de no poderse subir al puto robot. Básicamente la queja es que no es un héroe a la usanza del anime, que es débil y no está en completo control de sus emociones. Si lo piensan, esto es ridículo pues, tal como Asano lo hace con Punpun, Hideaki Anno creo evangelion bajo la premisa de que pasaría si ponemos a una persona real a pilotar un robot gigante arriesgando el pellejo y sintiendo los daños del robot en su propio cuerpo. Ambas historias tratan de llevar una situación realista al límite de sus consecuencias. Punpun es como un rey midas pero de la desgracia, todo lo que toca lo convierte en mierda y va dejando un rastro viscoso de miseria y depresión pro donde quiera que vaya.

Punpun está roto y si bien hay gente a su alrededor que se preocupa por él y quisiera ayudarlo, este rastro de dolor, miseria y depresión que lo rodea no les permite acercarse. A muchos les puede parecer que Punpun es patético, que solo le gusta recrearse en su mierda y no quiere realmente ayuda, pero la cuestión es que así es como se comporta una persona con depresión; no está así porque quiera y no se la pasa tirado por pereza sino por verdadero desgano por hacer cualquier cosa, incluso existir. Punpun arrastra una larga serie de cuestiones sin resolver en su vida, desde que es un niño, el intenta enfrentarse al mundo como puede, pero no sabe cómo manejar las cosas y eso lo lleva a intentar a toda costa ser “normal”, funcional y lo único que lo mantiene alejado del suicidio es la esperanza de volver a encontrar a Aiko ya que para él, solo a su lado es que su vida tendrá sentido al fin… ¿o no?



Como dije antes esta obra no es para todo el mundo, pero creo que vale la pena que todos le den un vistazo, si bien tal vez este manga no logre romperlos como lo ha hecho conmigo, tal vez si les pase (o paso) con una canción, una película, un libro, un poema. Todos tenemos puntos frágiles y este manga ha tocado los míos, con esto no quiero decir que la obra sea perfecta, tiene algunos problemas sobre todo en la segunda mitad pero no creo que sean tan importantes como para arruinar la historia. No lo considero una obra maestra ni mucho menos pero si puedo decir que impacto en mí como pocos mangas, es más, como pocas obras lo han hecho. Se los recomiendo ampliamente con las advertencias hechas antes; tiene un estilo visual precioso y extraño pro momentos, no conectara con todo el mundo y puede que Punpun les parezca un idiota, pero aun con todo, creo que todo el mundo debería darle una oportunidad, para poder decir, Buenas noches Punpun.

Esta vez no le daré una puntuación porque no se ni como calificar esto, así que júzguenlo ustedes. También les dejo algunos videos analizando la obra que me parecen bastante buenos, por si quieren echarles un ojo. Como siempre espero leerlos en los comentarios. Me despido y nos leemos la próxima vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario